Estrés

estres_prisas.jpg

Vivir apurado para estar en todos lados,
(pero no estar en ninguno)
bensalut.com

10 trucos para conservar la calma

recuperar la calma.jpg

¿Vemos el vaso medio vacío o medio lleno? ¿Somos optimistas o pesimistas?

CC_2525083_como_luce_el_mundo_segun_el_cristal_con_el_que_se_le_mire.jpg

Los optimistas insisten en que vivimos en el mejor de los mundos, mientras que a los pesimistas les preocupa que pueda ser así. Los optimistas se fijan en el lado hermoso o brillante de las cosas y consideran que cada derrota no es más que un retroceso temporal. Cuando se enfrentan a un mala situación, la perciben como un desafío y trabajan muchísimo para darle la vuelta. Esperan un futuro mejor y creen que pueden tener éxito en lo que se propongan hacer. Además, perciben a los otros como si éstos tuvieran una opinión positiva sobre ellos.

Esta clase de actitud hacia la vida conlleva que los optimistas sean, por definición, más felices que los pesimistas. Y ese optimismo da su fruto: las personas que piensan positivamente es más probable que hagan que les sucedan cosas positivas; se enfrentan con más éxito a los acontecimientos estresantes; disfrutan de una buena salud (son menos vulnerables a la enfermedad) y tienen más éxito. Y lo que es más, su optimismo es contagioso. El pensamiento positivo de una persona suscita pensamientos positivos en otras.

Por el contrario, los pesimistas descalifican lo positivo, ya que lo ven todo a través de un filtro negativo. Lamentablemente, ese pesimismo acostumbra a ser, con frecuencia, una profecía que se cumple a sí misma. Para aumentar aún más los efectos negativos, los pesimistas pueden desalentar a los demás con su actitud negativa, con lo que refuerzan su estado mental negativo. Mientras que los optimistas se crean su propio cielo y disfrutan del viaje, lo pesimistas son los arquitectos de su propio infierno, adoptando el papel de torturador. Como creen que los malos acontecimientos son inevitables y duraderos, abandonan la esperanza con facilidad. Experimentan una falta de eficacia para cambiar el curso de los acontecimientos de sus vidas.

No hay duda de que cualquier perspectiva hacia la vida necesita equilibrio. Un exceso de optimismo (sí, existe una cosa así) conduce a que uno se engañe a sí mismo y a actuar de una forma destinada al fracaso, mientras que un pesimismo excesivo conduce a la parálisis. Si vamos a involucrarnos en una toma de decisiones eficaz, necesitamos tener la capacidad de distinguir entre las cosas que podemos controlar y las que no, una distinción que un optimismo saludable intensifica.

bensalut.com

Todo en esta vida es temporal

durar.jpg

Si las cosas van bien, disfrútalas, porque no durarán para siempre. Y si van mal, no te preocupes, tampoco durarán para siempre.

La ansiedad…

ansiedad.jpg

…es la mente yendo más deprisa que la vida.

Nunca pienso en el futuro…

niña2.jpg

…Ya llegará. Albert Einstein

bensalut.com

Una vida no se desmorona por perder algo…

desmorona.jpg

…sino por apoyar ahí todo su peso.

bensalut.com

No vemos las cosas tal como son, sino tal como somos

toma la cosas con perspectiva,amplia tu punto de vista.jpg

No existe una única manera de interpretar algo, el reto esta en ampliar tu punto de vista.

bensalut.com

Un día despertarás…

tiempo.jpg

…y ya no habrá más tiempo para hacer las cosas que siempre has querido hacer. Hazlas ahora.  bensalut.com

No te quejes de las cosas que no estás dispuesto a cambiar

dispuesto a cambiar.jpg

¿Qué pasará si empiezas a ser tú?

Todos tenemos una historia, creemos que es así y que no la vamos a cambiar. Pero hay que apreciar que nuestra historia es tan solo una inducción hipnótica. Su principal intención es apartarte de tu conexión contigo mismo. No es una angustia que debe destrozarse, es una presencia humana que necesita volver a ser conectada. Esto es lo que clásicamente se ha llamado mecanismos de defensa. La persona aprende que no es seguro ser tal y cómo es. Si traigo mi espíritu directamente al mundo, me van a hacer daño, me van a encasillar, se van a reír de mí. Así que mejor desarrollo una máscara que pueda distraer la atención de los demás. Y eso funciona hasta que empieza a romperse. El síntoma representa un fallo en la capacidad de utilizar esa defensa maravillosa.  Hay que enfatizar que estas personas, realmente son los más afortunados, esos que ya no pueden esconderse. Por supuesto uno siente terror, pánico, miedo “¿qué pasara si ya no puedo esconderme?”; Muy buena pregunta, vamos a explorarlo; ¿Qué pasará si traes tu alma directamente al mundo? ¿Qué pasará si empiezas a ser tú?

La primera vez que viviste esa experiencia, no tenías los recursos para permanecer en contacto contigo mismo, te faltaba información, te faltaba entendimiento, te faltaba esa segunda piel. Ese apoyo necesario para que tu esencia, pudiera estar presente en el mundo. Te sentiste amenazado y te caíste, entonces te encerraste en términos de tu ego. Te presentabas cómo te gustaría ser, en vez de como eras en realidad. Curiosamente eso, te alejaba todavía más de esa conexión contigo mismo. Puede que hasta tal vez, te llegaste a sentir cómodo con ello, dijiste; “No es tan malo. Puedo llevar una vida normal”. Puedo hacer un trabajo que odio, llegar a casa, ver la tele, tomarme unas cervecitas, dormirme, levantarme y volver a empezar. ¿No es maravilloso llevar una vida normal?

Algunas personas pueden hacerlo, pueden dormirse y permanecer dormidas, otras no. Joseph Campbell dijo; “A veces subimos la escalera hasta arriba, solo para descubrir, que la hemos colocado contra la pared equivocada”. La pared de las expectativas de los demás.

Llegas arriba y dices; “¡Vaya! no estoy contento, he llegado, he hecho todo lo que tenía que hacer, he intentado ser un buen chico, he seguido todas las reglas, estoy arriba del todo y no soy feliz. ¿Qué pasa?”. Ahí decimos que es bueno dar unos momentos de dignidad a esas personas, unos momentos hasta que ellos mismos puedan decir; “bajo enseguida”.

Baja de la escalera. Esto es lo que intentamos hacer en terapia. Cambiar de ser hipnotizados por la historia para ver si podemos sentir que hay algo más básico. Con ello volvemos a nuestra conexión, a ese contacto primario con uno mismo. Una conexión más profunda que nuestros aprendizajes, es como estar en casa. Es lo que soy. Entonces si viene alguien y te dice; “tú eres raro”, contesta; “gracias a dios, por fin alguien lo reconoce”. Tenemos que ser nosotros mismos, no estar encajando en las expectativas de los demás para que me quieran. Los beneficios es que tu capacidad para amar, para la felicidad, para la productividad, para el buen humor… aumenta muchísimo.

Artículo publicado por BenSalut en Circ de Tarragona

¿Tienes hambre o antojo?

un-tips-hambre-o-antojo-salud.jpg

¿Y si en lugar de esperar lo creamos ya?

vacaciones.jpg

En lugar de preguntarte cuándo son tus próximas vacaciones, quizá deberías crear una vida de la que no necesites escapar.   bensalut.com

La ansiedad…

ansiedad.jpg

…es la mente, yendo más deprisa que la vida.
bensalut.com

Carta de la ansiedad para ti

carta_ansiedad

¡Hola!

Soy la ansiedad, no te asustes… vengo en son de paz, por cierto, ¿por qué te asustas tanto ante mi presencia? Ya sé que te sientes horrible cada vez que aparezco, que te desesperas y quisieras mandarme al cuerno… sé que si pudieras me matarías, sobre todo porque crees que soy yo la que te quiere matar o hacer daño, pero créeme, si no te he matado ya, no lo voy a hacer ahora. No estoy aquí para eso, creo que ya te lo he demostrado, cada vez que llego a tu cuerpo, te asusto por un momento, pero al final del día… ni te he matado, ni te has vuelto loco.

La verdad es que aparezco y te hago sentir todo eso porque no he logrado otra manera de hacerme escuchar por ti, siempre tan ocupado tratando de ser exitoso, productivo, de querer demostrarle a los demás que eres digno de ser amado… tan ocupado, que no escuchabas mis pequeñas señales. ¿Recuerdas esa vez que te dolió la cabeza? ¿O cuando tuviste insomnio por más de 2 horas? ¿O tal vez ese día que te echaste a llorar sin razón aparente? Bueno, pues todas esas veces era yo tratando de que me escucharas. Pero no lo hiciste, seguiste con tu mismo ritmo de vida, con tu misma manera de pensar… Entonces intenté algo más fuerte, hice que te temblara el ojo, que se te taparan los oídos, que te sudaran las manos… pero tampoco me hiciste caso.

Aunque entre tu y yo, los dos sabemos que sentías mi presencia, por eso cuando te quedabas tranquilo o era hora de estar solo, te empezabas a poner nervioso, como si algo te impidiera quedarte quieto. Te desesperabas, porque no “entendías” con tu mente lógica lo que estaba pasando, y claro, es que con tu mente racional no me puedes entender. Así que por eso mismo, me he rendido y he decidido escribirte.

La verdad es que te felicito si estás leyendo esto, porque significa que por fin tienes el valor de escucharme, de créeme, de tenerme en cuenta. Nadie mejor que yo sabe de tu gran habilidad para evitarme y salir corriendo, huyendo como si te persiguiera un monstruo en un bosque oscuro. Evitándome, como todas esas veces que te distraes embobando con horas y horas de televisión, viviendo vidas de otros que ni conoces, para en realidad no tener que enfrentarte a la tuya; que es cierto, los dos sabemos que no te gusta. Huyendo como esas veces que con el alcohol lograbas adormecerme; y qué decir de esas otras substancias que más allá de adormecerte, te alejan de esta realidad a la que no te quieres enfrentar. Pero bueno, espero que ahora estés listo y puedas escucharme por fin. Espero que estés preparado para enfrentar la verdad de tu vida y de ti mismo, tal y cómo eres, sin máscaras, sin atajos, sin pretensiones. Así es que aquí van las cosas como son:

Lo único que llevo tratándote de decir todo este tiempo, es que ya es hora de evolucionar, necesitas hacerlo, no hay otra. Necesitas crear cambios profundos dentro de ti, pues por alguna razón, no estás disfrutando de tu vida y no te sientes pleno. Quiero ayudarte a recuperar esa plenitud que vive dentro de ti. Estoy aquí para ayudarte a ver precisamente qué te impide contactar con tu sentido de vida, con tu pasión por vivir, con tu alegría y con tu verdadero ser, que es tu esencia.

Cada vez que aparezco, es porque por ti mismo no te has dado cuenta que no estás siendo pleno y feliz, así es que si vuelvo a aparecer, no te asustes… mejor agradéceme que he llegado y escúchame. Si realmente me escuchas, no tardarás en hacer los cambios que necesitas, los harás de inmediato. Aunque claro, eso si realmente quieres sentirte bien de nuevo. Sé que por un lado quieres, pero a la vez quieres seguir en tu confort, en tu comodidad de vivir con lo “conocido”, aunque eso te haga daño. Prefieres seguir buscando la aprobación y aceptación de los demás, haciendo hasta lo imposible por llamar su atención; buscando seguridad en todos menos en ti mismo; prefieres que ellos sean responsables de ti, y te entiendo, todos quisiéramos regresar a la barriga de nuestra madre y despreocuparnos de todo.

Pero todo eso no funciona, y en verdad lo sabes. Mientras tanto, necesitas asumir que eres responsable de ti mismo, que solamente tú me puedes escuchar. Solamente tú puedes hacer que me vaya. Y en realidad me iré en cuanto vea que estás haciendo esos cambios en tu vida, cuando vea que estás en camino a tu evolución, que estás dispuesto a crecer y recuperarte a ti mismo. Si hoy estoy aquí, es porque me necesitas. Me necesitas para modificar tu manera de ver la realidad, la cual déjame decirte, está bastante distorsionada. Me necesitas para deshacerte de creencias que no te ayudan, que sólo te limitan. Me necesitas para perdonar todo ese enojo que guardas a tus seres queridos y recuperar tu libertad interior. Y sobre todo, me necesitas para hacer lo que más te gusta en la vida, ser tú mismo; perder ese miedo al rechazo o al abandono de los demás. Me necesitas para poner límites a las personas que te lastiman; para que te llenes de valor y aprendas a decir “No”; para que dejes de mendigar amor con quien no te merece; para que dejes de depender de la existencia de tu pareja para ser feliz; para que de una vez por todas… ¡cuides tu cuerpo!

¿De qué otra manera le habrías puesto atención a tu cuerpo? probablemente de muchas, pero ésta está funcionando. Hay que darle el alimento que necesita, dejar de criticar tu físico y agradecerle por lo que te da; haz que sude y que se mueva, ten tus hormonas al día, duerme las horas que necesitas. ¿Por qué te explotas? ¿Por qué te exiges tanto? No lo entiendo… lo tienes todo, lo eres todo, tienes toda la capacidad que necesitas para crear tu propia realidad, pero te tratas como a tu propio esclavo, eres demasiado severo contigo mismo… y estoy aquí para pedirte que simplemente dejes de hacerlo. Así es que ya sabes, si realmente quieres que me vaya, toma el timón de tu vida, pregúntate qué has hecho que te ha sacado de tu equilibrio interior. Pregúntate realmente cómo quieres vivir y luchar por esta vida, que es tuya, y solamente tú puedes decidir sobre ella. Si a los demás no les gusta, es porque los estás retando, tarde o temprano te seguirán y si no ya tendrán otra oportunidad, dásela entonces.

El único control que puedes tomar es el tuyo propio, pero para poder recuperarlo, tendrás que aceptar que lo has perdido, dejar que me exprese. Si me reprimes y te distraes, no podré hablarte y tendré que venir más fuerte con todos esos síntomas tan horribles que me inventé. Así es que la próxima vez que me sientas llegar, haz un alto, cierra los ojos, deja sentir todo lo que te estoy diciendo, apaga tu mente racional por un momento, déjate llevar y entiéndeme. Después, empieza el cambio en tu vida con acciones claras y específicas, en menos de que te des cuenta, me habré ido. Espero no tener que llegar muchas más veces, pero si lo hago, recuerda que no quiero lastimarte, quiero ayudarte a que recuperes tu propio camino de evolución, el camino que si lo tomas, te hará muy feliz. Ojalá puedas verme como lo que soy en realidad: tú esencia. Soy tú mismo gritándote con desesperación que por favor me escuches. Así es que; hola, yo soy tú, desde el fondo de tu corazón, tocándolo desesperado para que me pongas atención, lo que sientes no es taquicardia, soy yo, tu esencia, que quiere salir de ahí y ser de una vez por todas feliz.

Con cariño,

Tu esencia disfrazada de ansiedad.

Fuente: Desansiedad