No le tienes que gustar a todo el mundo…

GUSTAR

…No todo el mundo tiene buen gusto

Soy quién decido ser

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Amarse a uno mismo…

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… es el inicio de un romance que dura toda la vida. Oscar Wilde

¿Qué pasará si empiezas a ser tú?

Todos tenemos una historia, creemos que es así y que no la vamos a cambiar. Pero hay que apreciar que nuestra historia es tan solo una inducción hipnótica. Su principal intención es apartarte de tu conexión contigo mismo. No es una angustia que debe destrozarse, es una presencia humana que necesita volver a ser conectada. Esto es lo que clásicamente se ha llamado mecanismos de defensa. La persona aprende que no es seguro ser tal y cómo es. Si traigo mi espíritu directamente al mundo, me van a hacer daño, me van a encasillar, se van a reír de mí. Así que mejor desarrollo una máscara que pueda distraer la atención de los demás. Y eso funciona hasta que empieza a romperse. El síntoma representa un fallo en la capacidad de utilizar esa defensa maravillosa.  Hay que enfatizar que estas personas, realmente son los más afortunados, esos que ya no pueden esconderse. Por supuesto uno siente terror, pánico, miedo “¿qué pasara si ya no puedo esconderme?”; Muy buena pregunta, vamos a explorarlo; ¿Qué pasará si traes tu alma directamente al mundo? ¿Qué pasará si empiezas a ser tú?

La primera vez que viviste esa experiencia, no tenías los recursos para permanecer en contacto contigo mismo, te faltaba información, te faltaba entendimiento, te faltaba esa segunda piel. Ese apoyo necesario para que tu esencia, pudiera estar presente en el mundo. Te sentiste amenazado y te caíste, entonces te encerraste en términos de tu ego. Te presentabas cómo te gustaría ser, en vez de como eras en realidad. Curiosamente eso, te alejaba todavía más de esa conexión contigo mismo. Puede que hasta tal vez, te llegaste a sentir cómodo con ello, dijiste; “No es tan malo. Puedo llevar una vida normal”. Puedo hacer un trabajo que odio, llegar a casa, ver la tele, tomarme unas cervecitas, dormirme, levantarme y volver a empezar. ¿No es maravilloso llevar una vida normal?

Algunas personas pueden hacerlo, pueden dormirse y permanecer dormidas, otras no. Joseph Campbell dijo; “A veces subimos la escalera hasta arriba, solo para descubrir, que la hemos colocado contra la pared equivocada”. La pared de las expectativas de los demás.

Llegas arriba y dices; “¡Vaya! no estoy contento, he llegado, he hecho todo lo que tenía que hacer, he intentado ser un buen chico, he seguido todas las reglas, estoy arriba del todo y no soy feliz. ¿Qué pasa?”. Ahí decimos que es bueno dar unos momentos de dignidad a esas personas, unos momentos hasta que ellos mismos puedan decir; “bajo enseguida”.

Baja de la escalera. Esto es lo que intentamos hacer en terapia. Cambiar de ser hipnotizados por la historia para ver si podemos sentir que hay algo más básico. Con ello volvemos a nuestra conexión, a ese contacto primario con uno mismo. Una conexión más profunda que nuestros aprendizajes, es como estar en casa. Es lo que soy. Entonces si viene alguien y te dice; “tú eres raro”, contesta; “gracias a dios, por fin alguien lo reconoce”. Tenemos que ser nosotros mismos, no estar encajando en las expectativas de los demás para que me quieran. Los beneficios es que tu capacidad para amar, para la felicidad, para la productividad, para el buen humor… aumenta muchísimo.

Artículo publicado por BenSalut en Circ de Tarragona

Cada persona es única e irrepetible…

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…y en esa diferencia o rareza radica su belleza.
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Cómo los otros te ven, no es lo importante…

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Cómo te ves a ti mismo, lo significa todo.

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Cuando me amé de verdad.

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Cuando me amé de verdad comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta, y en el momento exacto, y entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene un nombre… Autoestima

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia, y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… Autenticidad

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a aceptar todo lo que acontece, y que contribuye a mi crecimiento. Hoy eso se llama… Madurez

Cuando me amé de verdad, comencé a percibir que es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, sólo para realizar aquello que deseo, aun sabiendo que no es el momento, o la persona no está preparada, inclusive yo mismo. Hoy sé que el nombre de eso es… Respeto

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas, situaciones y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. De inicio mi razón llamó a esa actitud egoísmo. Hoy se llama… Amor Propio

Cuando me amé de verdad, dejé de temer al tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero, y a mi propio ritmo. Hoy sé que eso es… Simplicidad y Sencillez

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón, y así erré menos veces. Hoy descubrí que eso es… Humildad

Cuando me amé de verdad, desistí de quedarme reviviendo el pasado, y preocupándome por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama… Plenitud

Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando la coloco al servicio de mi corazón, ella tiene una gran y valioso aliado. Todo eso es… Saber Vivir

No debemos tener miedo de afrontarnos, de hecho hasta los planetas chocan, y del caos suelen nacer la mayoría de las estrellas.

Charles Chaplin